En esta bitácora personal, un poco de todo aquello que me define. Impresiones, expresiones, descompresiones. CF, fantasía, terror. Música. Vida. Y otras yerbas...
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lunes, 10 de agosto de 2009

Amor a bordo del 'Archie' (Impresiones de "Watchmen", el film)

Esa noche miraron Watchmen. Ella bebía sopa instantánea; él, un té muy azucarado. La película los atrapó, con garras invisibles, ineludibles.

Desde el comienzo, la música maquillando las imágenes; calidoscopios sonoros que seducían, que invitaban a perderse, como laberintos de ligustros primaverales: Dylan, agua regia sobre las palmas y el vientre; Cohen, mellando la flamante liturgia pop con sus guturales calaturas; la naif melodía del silencio, vislumbrada por la clarividencia de Simon; la furia de Hendrix, lanzando rayos que resquebrajaban la pista de aterrizaje y el mástil de su Stratocaster.

Ambos se perdieron en esos laberintos, pero el guión desenrrollaba para ellos una cuerda hecha con jirones de seda y tiras de látex.

Ella, en silencio, descubría; él hablaba, repitiendo lo que ya le había relatado hasta el hartazgo. Pero sabía callar justo a tiempo, porque captaba las alarmantes vibraciones que ella emitía antes de la temible reacción: un leve parpadeo, el fugaz acto de morderse el labio inferior, o un rápido cruce de piernas.

(La mente está llena de ucronías, una plaga que florece en la humífera imaginación. Solemos llamarlas "fantasías". La película resuena en esas cajas de Pandora, rebusca hasta que encuentra paralelos, identidades. El racconto ucrónico los pasea a ambos por sus propias ensoñaciones. Están maravillados. Si la verosímil trama de Moore despierta ecos adormecidos tras sus ojos atentos, entonces las impactantes imágenes creadas por Gibbons los golpean hasta producirles glaucomas: la máquina decodificadora Snyder funciona bastante bien...)

Los dos se dejaron encantar por Laurie Juspeczyk, por sus interminables piernas, su niñez magullada y su ingenuidad salvadora; y fueron imbuidos por la pena ante las miradas que Dan Dreiberg clavaba en ella. Se horrorizaron frente a la crueldad de Rorschach, ira que no pretendía ser otra cosa que un tortuoso camino de redención. Se dejaron fascinar por el entrenamiento del Dr. Manhattan, en su transición hacia la inhumanidad. (En su fuero interno, los dos discreparon con los titulares patrioteros: la consecuencias del accidente sufrido por Osterman no se podían calificar como 'poderes divinos'.) Sospecharon de la amabilidad andrógina de Veidt, pero a la vez pudieron entender las raíces de su megalomanía. Y observando al Comedian, pasaron de la repugnancia a tratar de analizar sus discursos, de descubrir las motivaciones que lo empujaban.

(El héroe proscrito y odiado es una figura muy fuerte. Es imposible que el "sueño americano" satirizado de tal forma, no produzca cierta satisfacción en dos almas del tercer mundo, que saben muy bien qué son los gobiernos de facto, que están acostumbradas a la corrupción que destilan las clases dirigentes sin sensibilidad social. Por eso, no sólo es dantesco ver a Nixon enquistándose en el poder indefinidamente y encubriendo el escándalo del Watergate -imposible pasar por alto la alusión de la dupla Moore-Gibbons al asesinato de los periodistas Bernstein y Woodward, imposible no ver al Comedian disparando a Kennedy-. También resulta risueño, como cuando ese Nixon -casi tan caricaturizado como los muñecos del clip "Land of confusion", de Génesis-, sopesa tan impersonalmente la relación 'costo-beneficio' de un bombardeo atómico a la URSS en plena 'Guerra fría'.

I mustve dreamed a thousand dreams
Been haunted by a million screams
But I can hear the marching feet
Theyre moving into the street.

Now did you read the news today
They say the dangers gone away
But I can see the fires still alight
There burning into the night.

Theres too many men
Too many people
Making too many problems
And not much love to go round
Cant you see
This is a land of confusion.

This is the world we live in
And these are the hands were given
Use them and lets start trying
To make it a place worth living in.

¡Ooh! Superman, ¿where are you now
When everythings gone wrong somehow?
The men of steel, the men of power
Are losing control by the hour.

This is the time
This is the place
So we look for the future
But theres not much love to go round
Tell me why, this is a land of confusion.

This is the world we live in
And these are the hands were given
Use them and lets start trying
To make it a place worth living in.

I remember long ago -Ooh when the sun was shining
Yes and the stars were bright
All through the night
And the sound of your laughter
As I held you tight

So long ago -I wont be coming home tonight
My generation will put it right
Were not just making promises
That we know, well never keep.

Too many men
Theres too many people
Making too many problems
And not much love to go round
Cant you see
This is a land of confusion.

Now this is the world we live in
And these are the hands were given
Use them and lets start trying
To make it a place worth fighting for.

This is the world we live in
And these are the names were given
Stand up and lets start showing
Just where our lives are going to.

"Land of confusion", Genesis

Es inútil pedirle a dos almas sudamericanas y argentinas -que aún recuerdan, en el borde último de la infancia, a un Galtieri de dudosa sobriedad embarcando al país en un guerra contra una superpotencia por las Islas Malvinas-, que no se sonrían cuando ven a los "guardianes de la libertad" beber un poco de su propia medicina.)

Una bocanada de aire en medio de ese distópico universo paralelo: la escena romántica. A ambos se les llenó el pecho de esperanza y las arterias de sangre cuando finalmente Nite Owl y Silk Spectre se encontraron a bordo de la 'Archie' e hicieron el amor para despedirse del mundo.

(¿Qué más? ¿El vilo en el que cada minuto de filme mantiene a ambos hasta que una dramática vuelta de tuerca los golpea al fin? ¿Las connotaciones filosóficas de la "expulsión de dios" que supone el exilio del Dr. Manhattan a otra galaxia? ¿El sacrificio de Rorschach a causa de sus ideales? ¿Su diario, que finalmente revelará la verdad al ser publicado en un pasquín de ultraderecha?)

Él y ella se fueron a la cama con un sabor bueno y duradero en la boca. Y la habitación se convirtió en el 'Archie', y ellos se transformaron en Nite Owl y Silk Spectre, mientras Cohen desgranaba su "Hallelujah..."

martes, 28 de julio de 2009

Conversaciones en el lecho conyugal

Ella se queja:

-Este día fue raro...

Él busca mayor precisión:

-¿Raro cómo?

-No sé. Raro.

-Todos los días son raros, sólo que la rutina no nos deja verlo -Él cree haber descubierto algo, una revelación.

-¿Crees que a toda la gente le cuesta conseguir la felicidad? ¿No será más fácil para algunos?

Él calla. El sueño aumentante le impide dilucidar esas cuestiones. Por toda respuesta la abraza.

Y ella aplaza la duda para el día siguiente, porque ahora lo único que importa es encontrar el calor bajo las frazadas y entre sus brazos. ¿Acaso la felicidad no está cifrada en este instante de búsqueda y contacto? ¿Le hará falta otra cosa?

Y se duerme después que él.

martes, 2 de junio de 2009

Ceder la batuta

Durante tres meses no he escrito nada en este diario personal y público.

Tres meses es mucho tiempo: una era, cientos de eones, si se quiere. Depende del punto de vista. Todo es cuestión de perspectiva, de la conciencia que se quiera tener de la magnitud temporal. En algún momento de la historia diseccionamos a Cronos. Inventamos así la cronología y los relojes se transformaron en nuestro grilletes. Haber fragmentado el tiempo nos hace sentir o parecer cuerdos. Nos otorga una falsa sensación de control sobre el devenir. ¡Tonta ilusión! El tiempo -no importa si se trata de un milenio o un segundo- te devora. Es aplastante.

En tres meses un universo de telaraña anidó en una de las esquinas del cielorraso de mi living, sus enrevesadas y tenues redes abiertas a la existencia. En estos noventa días, miles de ideas casi lograron nacer en mi cabeza. Pero sólo algunas vieron la luz. Durante estas nueve mil ciento sesenta horas, incontables armónicos -todos ellos inadvertidos por mis sordos sentidos rehogados en la rutina- danzaron sobre las cuerdas de mis guitarras.

(Hay más música en ellas cuando no las toco; cuando esperan en la duermevela del placard, resonando con las vibraciones que, desde el asfalto, suben por los cimientos del edificio; cuando la humedad y el frío tardío de este otoño cosquillean sobre su cuerpo de madera. Al tomarlas descubro que la música que yo creo estar haciendo, en realidad, nació antes, una gestación de silencios acumulados. Tal vez el instrumento interpreta al músico, buscando fijar dentro de su testaruda mente y en su músculos torpes los ideales esquemas musicales que entrevió en la oscuridad.)

(La cuidad es un instrumento cuya música ficta nos matará si no aprendemos a dominar sus sonidos cacofónicos. Todo parece indicar que un desconcertante concierto de aniquilación sacudirá al planeta en algún momento, a menos que aprendamos a interpretar con maestría las cuerdas de la vida. No queda mucho margen para seguir desafinando.)

Tres meses son mucho tiempo. En este lapso empecé el ciclo lectivo en el Colegio Secundario Presencia Villa devoto (ahora dicto los talleres de Convivencia y Expresión musical: lidiar con los chicos es agotador y esperanzador a la vez.)

El pasado 26 de mayo, mi hija Micaela cumplió ocho años... (El tiempo te devora.) Y le regalamos una guitarra criolla de estudio. Muy oronda, se sienta con su guitarrita rosa, plagada de imágenes de Hello Kitty, apoyada en el regazo -¡a lo Jeff Healey!- y comienza a canalizar la salvaje marejada de disonancias que se baten a duelo en este mundo. Lo hace con inocencia y con ciencia, con la ingenuidad de alguien que lo sabe todo.

(La intuición de los niños se ampara en su sencillo mundo. Ellos pueden ser los mesías que necesitamos.)

Si vieran el brillo en sus ojos cuando toca... Se convencerían de que esta sinfonía puede tener final feliz.

(¿Qué esperamos para ceder la batuta?)



viernes, 27 de febrero de 2009

Berretas

Son las dos de la madrugada. Mientras escucho el disco Drama, del grupo Yes, abro un forward, (sabiendo de antemano que me arrepentiré), uno de esos insoportables mails en cadena. Me encuentro con una historia pobremente narrada y mal escrita: una ficción acerca de cómo se extendería una epidemia de algún insólito tipo de gripe que arrasa al mundo entero; un farragoso culebrón escrito en segunda persona que se resuelve cuando entregas a tu hijo de cuatro años para que le quiten toda su sangre a fin de sintetizar un antídoto (previa decodificación del ADN del virus), y así salvar al mundo entero.

Luego, durante el sepelio de tu hijo, ahora un mártir, te preguntas por qué muchas personas, en lugar de honrar a quien los salvó, prefieren ir a ver el fútbol.

La maníquea analogía es evidente: Cristo murio por todos nosotros, y sin embargo le damos la espalda. El maldito FW termina con una serie de interrogantes acusadores: que por qué no me animaré a enviar ese mail a todos mis contactos, temiendo, seguramente, la descalificación de mis ciberamigos no cristianos; que por qué es tan corriente la utilización de Internet para mostrar pornografía y no para discutir abiertamente sobre la vida y obra de Jesucristo; y que sé yo cuántas preguntas "meteculpas" más escupe el texto.

Pienso que la mayoría de los cristianos (de cualquier denominación protestante y de cualquier tipo de catolicismo) conformamos un grupo social de cuarta. Mea culpa. Somos berretas. Lo corroboro al leer este FW y descubrir que no hemos cambiado mucho desde que matábamos a los indios que no querían renunciar a sus dioses a cambio de la Cruz. Sí, somos de cuarta. También ignorantes, rígidos, obtusos, más papistas que el papa. Peleadores, discutidores compulsivos, inquisidores por naturaleza, místicos y para nada interesantes. Pretendemos compartir nuestra fe acusando, solapadamente o sin sutileza alguna, echando mano de la culpa y la manipulación. Asustando y condenando. Y olvidamos que para tirar la piedra tenemos que estar libres de pecado. Me averguënzo. Nos merecemos todo lo que los "inconversos" opinan de nosotros: nos lo hemos ganado con creces.

Que la gente decida cuál es su fe como mejor pueda, sin presiones ni amenazas: estoy completamente convencido de que hay miles de formas de encontrarse con Dios, todas ellas aprobadas por Él. No quiero "evangelizar" de este modo. No quiero hacer proselitismo. No quiero ser parte de esto. Arrojar piedras no sirve. Ante Dios todos somos como María Magdalena. Todos necesitamos de Él, pero Él, voluntariamente, ha dejado que nosotros decidamos si seguirlo o no (Y, en caso de hacerlo, la forma en que lo busquemos también es nuestra decisión.) Y eso está bien.

Chris Squire y Steve Howe cantan en mis oídos:

Run to the light
Everything is alright
Run through the light of day
You run to the light of night

Borro el mail.
Ahora me siento mejor.

martes, 16 de diciembre de 2008

El nuevo Perito de la Bitácora

Finalmente me he decidido a inaugurar este espacio. Tal como el protagonista de mi relato, "En el museo de los sueños verdaderos" (que pueden leer aquí), soy el nuevo Períto de la Bitácora, que debe hacer registros Poéticos, Proféticos y Poliédricos. Gracias a Dios, no necesito riborecs que pululen bajo mi piel para cifrar los datos recabados, usando el ARN de mis células; ni hay Hombres-Raíces que tengan que amputarme los miembros para conservar la información. Bastará con hacer un post como éste, en mi lote de ciberespacio. Nada más. Todos los que lo deseen podrán ser Entusiasmados con mi registro. Puedo publicar lo que quiera, y esperar que mis palabras sean leídas por incontables pares de ojos. Así de simple. Gratuitamente. Sin dolor. Sin tener que pedir permiso, ni rendir cuentas a nadie. Puedo gritar lo que se me cruce por la cabeza en este ámbito, que siento propio...

Pero sospecho que tal posibilidad es falaz, que no es más que una ilusión posmoderna que se me presenta como un regalo en esta vida hipertecnificada; la trampa que subyace bajo el augurio de Andy Warhol. Por lo tanto, asumo responsabilidades, como el protagonista de mi cuento. Él debía asegurarse de que sus registros no fueran Polémicos. Pero yo sólo garantizo que no mentiré. Procuraré ser tan honesto en cada oración como pueda, frente a la imposibilidad de evitar polémicas, puesto que la existencia misma parece ser controversial, para bien o para mal. A la primera persona a la que le debo honestidad es a mi mismo. Lo que sigue es bien sabido: si no trato de autoengañarme, tampoco engañaré a los lectores. (Al menos conscientemente.)...

Me pregunto cuánto tiempo durará el entusiasmo que me embarga ahora. Ya estoy vislumbrando esas ocasiones en las que sentiré que actualizar este blog será todo una carga (Ahora veo que el sinceramiento puede ser tan fiero como la amputación...) Y el clan pasará semanas, tal vez meses, sin registros......

Bueno, paso a paso. Ya veré qué hacer. Tampoco uno se puede preocupar tanto por las vicisitudes del porvenir. Lo importante es que hoy comienzo algo nuevo. Eso es lo que cuenta....

Espero no ser latoso. No, espero más aún: que lo disfruten....

Como obsequio les cuelgo aquí una imagen de Roger Dean, uno de mis ilustradores favoritos, creador de las portadas de muchos discos, entre los cuales está la mayoría de los álbumes de Yes.

Slds!!!!