En esta bitácora personal, un poco de todo aquello que me define. Impresiones, expresiones, descompresiones. CF, fantasía, terror. Música. Vida. Y otras yerbas...

viernes, 7 de agosto de 2009

Un viaje al Planeta X

Hoy me saco las ganas de hablarles de una banda sorprendente: Planet X. El disco: Quantum.






Planet X es una idea del virtuoso tecladista Derek Sherinian, miembro de Dreamtheater hasta el año 2000, cuando decide dejar esa agrupación para terraformar a su propio planeta musical.

Estamos hablando de una de las mejores bandas de metal progresivo del mundo, sin duda. Y me sabrán disculpar los fans de Dreamtheater, pero PX es mucho mejor banda. Rotunda, bestial, futurista y capaz de ejecutar lo imposible.

Originalmente, la formación fue Sherinian y Virgil Donatti en batería (¡No se puede creer cómo toca este muchacho! Es como un híbrido entre Simon Phillips y Bill Brufford. No sé si queda claro...) Completaba la partida, -al decir de Steve Vai- "el increíblemente alucinante" Tony MacAlpine, quien tocó guitarras y bajo en los discos de estudio. (Para los shows contaban con la presencia de Billy Sheehan en bajo.) Pero luego (en el año 2004) MacAlpine y Sheehan se retiraron para integrar la mega banda de Vai.

Por lo tanto, hoy Planet X es la dupla Sherinian-Donatti; y los satélites que orbitan en torno de él y completan el sistema en Quantum son Jimmy Johnson y Rufus Philpot en bajo, y los guitarristas Brett Garsed (afamado sesionista, colaborador de muchos artistas, entre ellos el australiano John Farnham), y el señor inglés Allan Holdsworth, rey de la fusión y el jazz rock.

Los tracks de Quantum: 
  1. Alien hip hop
  2. Desert girl
  3. Matrix gate
  4. The thinking stone 
  5. Space foam
  6. Poland
  7. Snuff
  8. Kingdom of dreams
  9. Quantum factor
Sello: Inside Out - Año: 2007

El verdadero interés de escuchar un disco como Quantum (dónde sí existe musicalidad detrás del frío virtuosismo), reside en que uno puede no liarse con tanta pollirritmia y tanta miscelánea modal si sabe cómo escuchar. Hay una manera simple de disfrutar a PX: basta con descubrir la sencillez del discurso melódico que se esconde bajo tantos extremismos rítmicos y armónicos. Obviamente, es un disco que requiere muchas escuchas: no es asimilable así como así, como sucede con la mayoría de los discos de música progresiva.

Esta idea de simpleza melódica se advierte en casi todos los temas (que por cierto, son instrumentales: PX no escribe letras.) Pero se destaca especialmente en "Alien hip hop, Desert girl", "The thinking stone", "Poland" y "Quantum factor". O sea, se trata de temas muy complejos y rebuscados, pero que a la vez contienen ideas musicales no sólo accesibles, sino también disfrutables, para un oido acostumbrado a las manías del progresivo.

Creo que el factor más impactante en el resultado global de Quantum es la increíble versatilidad de Donatti, y los pocos pero maravillosos solos de Holdsworth (en "Desert girl", "The thinking stone".) Particularmente, me ha gustado más el bajo de Johnson que el de Philpot.
 
Sin embargo, creo que la solvencia de Brett Garsed se merece una nota aparte. Parece que por alguna cuestión peliaguda, el caballero Holdsworth, no ha podido terminar toda la labor prevista para esta colaboración con PX. Y allí apareció el violero australiano con su ESP, listo para agregar un sonido más blusero y sucio al proyecto, en contrapartida de la limpia digitación de Holdsworth, que rivaliza en perfección con los solos de synth lead de Sherinian. Justamente, la reconfortante "suciedad metededos" de Garsed es la que aporta algo de "humanidad" a temas como "Alien hip hop", cuyo solo es increíblemente bonito. (Es imposible no recordar a Larry Carlton cuando se lo escucha en este disco.)

Dos curiosidades. Uno: Phillips tenía que aparecer de alguna forma, pues ha mezclado el último tema del disco. Dos: el arte de Quantum, como la mayoría de los diseños de los discos de PX tiene una onda muy "ciencia ficción", mostrando imágenes sugestivas de una silla de estilo clásico, vacía, que mira hacia un mar verde como el musgo, bajo la vigilancia de un titánico mundo y su satélite (¡demasiados cercanos!) en el cielo nocturno. Todo un exolandscape, bien surrealista, como para graficar algún documental sobre astrofísica. O una pintura de los artistas de Orion's Arm Universe Project.
 
En definitiva: Quantum es un disco que vale la pena tener. Metal progresivo del mejor. Es imposible no arribar en un ignoto mundo de armónicos al escucharlo. ¡Nada menos que el Planeta X! (Y que quede claro que no estamos hablando de Marvin el marciano y El Pato Rogers en siglo 24 y medio...)

martes, 28 de julio de 2009

Conversaciones en el lecho conyugal

Ella se queja:

-Este día fue raro...

Él busca mayor precisión:

-¿Raro cómo?

-No sé. Raro.

-Todos los días son raros, sólo que la rutina no nos deja verlo -Él cree haber descubierto algo, una revelación.

-¿Crees que a toda la gente le cuesta conseguir la felicidad? ¿No será más fácil para algunos?

Él calla. El sueño aumentante le impide dilucidar esas cuestiones. Por toda respuesta la abraza.

Y ella aplaza la duda para el día siguiente, porque ahora lo único que importa es encontrar el calor bajo las frazadas y entre sus brazos. ¿Acaso la felicidad no está cifrada en este instante de búsqueda y contacto? ¿Le hará falta otra cosa?

Y se duerme después que él.

sábado, 25 de julio de 2009

Las visiones peligrosas de la New Wave

He terminado una nueva relectura de la triple antología Visiones peligrosas, compilada por Harlan Ellison. Y una vez más cierro el libro (el último de los tres) con una honda satisfacción.

Esta obra, considerada por muchos como una especie de "biblia" de la New Wave, es un verdadero tour de force. Desde luego, como toda antología, padece de desniveles (sobre todo, teniendo en cuenta lo ambicioso e innovador del proyecto del "niño terrible" Ellison: compilar una treintena de relatos originales, especialmente escritos bajo el encargo de plasmar "visiones peligrosas", convocando para ello a autores reconocidos en el ámbito de la CF, a autores noveles dentro del mismo, y a autores que nunca habían incursionado en el género.)

Pero, más allá de las aceptables disparidades de calidad que pueda presentar la obra, es innegable que el engendro de Ellison ha sido una bisagra en la historia de la CF, transformándose en una lectura casi obligatoria, ya que la iniciativa ha producido algunos de los relatos más originales hasta hoy, algunos de los cuales se han convertido en verdaderos clásicos.

No he dicho nada nuevo, lo sé. Sin embargo, ahora voy a describir lo que Visiones peligrosas representa para mí.

Creo que ya no es sorprendente para ninguno que yo insista en que la New Wave es una de las etapas de la CF que más me gustan. Dio lugar al enriquecimiento estilístico y temático del género, permitiendo que emergiera una tropa de nuevos escritores, creadores libres de condicionamientos editoriales y tabúes pacatos, de los cuales padecía la generación anterior, de cuña campbelliana.

Por un lado, la New Wave significa el acercamiento mayor de la CF al surrealismo. Así lo expresó Ballard, por ejemplo. Esto representó una apertura en el abordaje de la forma, antes insospechada, y permitió una saludable dosis de experimentación. Se acabaron así los acostumbrados planteamientos lineales en la narración, se multiplicaron los puntos de vista, y se "desorganizó" la manera de relatar los sucesos, al supeditarlos a la enrevesada concatenación de los pensamientos de los protagonistas, o a sus confusas desventuras oníricas. A menudo, todo se ve a través de los velos que hay en la mente de los protagonistas.

No hay que dejar de observar que este vuelco a la experimentación se corresponde a una tendencia dominante en las expresiones artísticas del momento: la estética impuesta por Warhol y el inicio de la psicodelia en la música -marcando el comienzo de la etapa más delirante de los Beatles, y el surgimiento de Pink Floyd, y otros exponentes del rock progresivo-. Basta recordar novelas como "El programa final", de Michael Moorcoock, para ver esta influencia.
Hasta podríamos decir que las reminiscencias y los últimos manotazos de movimientos como la Bauhaus y el Art deco, propiciaron de alguna manera el nacimiento de la New Wave.

Por otra parte, se comienza a usar el concepto de la "entropía", derivado de las leyes de la termodinámca, como sinónimo del caos progresivo en el cual se sumen las vidas de los personajes, la sociedad, la ecología del planeta y el cosmos mismo. Y aunque podemos afirmar que tal metáfora fue, muchas veces, utilizada sin el rigor científico adecuado, (si es que nos ponemos exquisitos), no se puede dejar de ver que su contundencia ha resultado muy acertada en obras como "En las fauces de la entropía", cuento de mi admirado Robert Silverberg.

También hay que destacar la carnadura que adquieren los personajes a través de la pluma de los autores de la New Wave. ¡Por fin se terminan las declamaciones interminables y grandilocuentes, y los diálogos explicativos! Quisiera esbozar una comparación, pidiendo de antemano que se entienda el espíritu de la misma: hasta la New Wave, los personajes eran meros andamios estereotipados sobre los cuales se apoyaban la idea y la trama, verdaderas estrellas de la Edad de Oro. Andamios, como los personajes de una telenovela típica, que sirven como soporte de los tópicos de siempre: infidelidades, hijos desconocidos que aparecen, herencias, etc... Para estas ficciones sólo se necesitan actores con medianas dotes actorales, escotes espectaculares, buenos bíceps y caras bonitas. (Y digo todo esto sin querer demerecer a la CF de la Edad de Oro, que ha producido obras fantásticas; pero que, salvo raras excepciones, no escapa de esta pauta respecto de la escasa profundidad de sus personajes.) En cambio, en la New Wave, los personajes pasaron a ser el centro de todas las miradas, y las ideas y la trama se transformaron en sus sirvientes. A partir de entonces, se necesitó de actores y actrices de primer nivel.

Todas estas características se ven compendiadas en Visiones peligrosas, en muchos casos, de forma magistral.

Haré un breve repaso de los relatos de cada volumen, y al final, les dejaré mi top ten:



Tomo I

1) El canto del crepúsculo - Lester del Rey: una temática que hoy resulta obsoleta. Eso de jugar al hereje ya ha dejado de tener gracia. Pero no se puede dejar de notar que del Rey tiene mucho oficio. Y en su favor hay que decir que el relato tiene la extensión precisa.

2) Moscas - Robert Silverberg: ¡primera maravilla de esta trilogía! El parasitismo -el vampirismo- desde la óptica de los alienígenas. Las relaciones establecidas entre humanos y extraterrestres, incomprendidas desde cada uno de los puntos de vista ajenos: uno de los temas preferidos de Silverberg, siempre tratado con gran profundidad.

3) El día siguiente a la llegada de los marcianos - Frederik Pohl: relato olvidable que echa mano del humor del que siempre hace gala Pohl, pero que en esta ocasión se desluce, tal vez por la falta de contundencia en la idea.

4) Jinetes del salario púrpura - Philip José Farmer: ¡Magistral! De lo mejor publicado en la antología. Un relato "para nada fumado, pero sobre gente fumada", al decir de Juan Raffo. Una obra que resultó merecedora del Hugo.

5) El sistema Malley - Miriam Allen deFord: olvidable, a pesar de que tiene alguna idea interesante. Pero el relato no llegó a hacerme impacto.

6) Un juguete para Juliette - Robert Bloch: muy buen cuento de horror, continuación de algún otro relato sobre Jack, el destripador del mismo autor, cuyo nombre ahora no recuerdo. Pero su interés mayor es que sirve de trampolín para el siguiente cuento, del mismo Ellison.

7) El merodeador en la ciudad al borde del mundo - Harlan Ellison: este relato es de lo mejor que le he leído a don Harlan, sólo comparable a "El pájaro de la muerte" y "No tengo boca y debo gritar". Es muy, pero muy bueno, y continúa lo empezado por Bloch, pero enviando al bueno de Jack a un futuro aséptico y perverso dónde el Destripador experimentará la verdadera frustración. ¡Imperdible!

8) La noche en que todo el tiempo escapó - Brian Aldiss: francamente decepcionante. Aldiss es uno de esos escritores que por momentos me parecen muy buenos; mientras que, de a ratos, se me antojan malos. Este cuento me causó la segunda impresión.

Tomo II

1) El hombre que fue a la Luna... dos veces - Howard Rodman: demasiado bradburyano para una antología de ésta índole, creo. Pero nada mal para un autor que no se dedica a la CF.

2) La fe de nuestros padres - Philip K. Dick: otra de las joyas por la cual vale la pena tener esta antología. ¡Impresionante! Si alguno dudaba respecto de la "fuente de inspiración" de Dick... Bueno, en el epílogo de este relato, el autor confiesa que ha experimentado con las drogas duras. Otro gran cuento del maestro.

3) El rompecabezas humano - Larry Niven: me desilusionó, porque tenía grandes expectativas sobre este relato, y la verdad no era para tanto. Sólo un buen cuento.

4) Voy a probar suerte - Fritz Leiber: un cuento de veras extraño, y muy bueno, oscuro y, a la vez, lleno de un humor ácido. Mucho para pensar acerca del juego compulsivo y las fuerzas tenebrosas que pueden acechar detrás de él. Un relato muy bien logrado.

5) El señor Randy - Joe L. Hensley: nada sorprendente, incluso el final puede anticiparse. Uno más en el montón.

6) Eutopía - Poul Anderson: este relato me ha gustado bastante, a pesar de que no goza del agrado de muchos lectores. Sobre todo me gusta el entorno que tienen esos relatos de pueblos bárbaros de Anderson, aunque el final de éste quiera ser más impactante de lo que resulta en realidad. Nota: por poco plagio -sin quererlo- uno de los artefactos de este cuento, el paracronión. (Ver mi relato "El turbocronión y los carteles de siempre")

7) Incidente en Moderan - David R. Bunch: todos los cuentos de Moderan están buenos (al menos todos los que yo leí.) Son parejos en nivel, y yo creo que de alguna forma preanuncian el advenimiento del ciberpunk.

8) La escapada - David R. Bunch: este otro cuento de Bunch no tiene nada que ver con Moderan, y hace gala de un vuelo surrealista muy interesante.

9) La casa de muñecas - James Cross: interesante actualización de un mito antiguo, pero con alguna precipitación en el desenlace que lo estropea. De todos modos, nada mal para alguien que no frecuenta la CF.

10) El sexo y/o el señor Morrison - Carol Emshwiller: interesantísima obsesión por un personaje repelente pero, al mismo tiempo, capaz de despertar ternura. Un gran relato de ¿ficción especulativa?. Lo calificaría de "raro", a secas. Con calculadas dosis de aquello que podría llamar "pensamiento protoerótico": la obsesión que carcome a la protagonista.

11) ¿Cantará el polvo tus alabanzas? - Damon Knight: otro más que comparte la vena temática del primer relato del Tomo I, pero muy inferior a este último. Damon Knight da la impresión de haber rebuscado algún cuentito trasnochado de sus primeras épocas, sin haberlo siquiera retocado, para participar en la convocatoria de Ellison. Sólo brilla tenuemente por la firma del autor, quien también sabe, merced al largo oficio, que estas ideas heréticas cansan si no se administran en una extensión corta.

Tomo III

1) Si todos los hombres fueran hermanos, ¿dejarías que alguno se casara con tu hermana? - Theodore Sturgeon: ¡un regreso maravilloso del rey Ted a la CF! Luego de tres años sin escribir nada dentro del género, Sturgeon se aparece con este cuentazo. Aunque da la impresión de no estar del todo acabado: en el epílogo, el autor cuenta que terminó el relato a las corridas, urgido por el plazo para presentarlo. Muy buen planteamiento transgresor que se explaya perturbadoramente sobre el incesto.

2) ¿Qué le ocurrió a Auguste Clarot? - Larry Einsenberg: "fumado" y divertido. No sé qué más podría decir...

3) Ersatz - Henry Slesar: tal vez el peor de los cuentos de la antología.

4) Corre, corre, corre, dijo el pájaro, Sonya Dorman: un muy buen relato, una verdadera "visión peligrosa" sobre el canibalismo... casi justificado.

5) La raza feliz - John T. Sladek: ¡muy buen cuento! Bien llevado, con personajes muy bien construidos, muy creíbles. Una de las mejores cosas que leí de él.

6) Encuentro con un rústico - Jonathan Brand: una joyita de un escritor del fandom, estilísticamente impecable y rociado con la cantidad justa de cierto humor corrosivo que lo hace un delicia. Lo que Pohl hubiera querido escribir para Ellison... Tan memorable como "Shaffery entre los inmortales".

7) Desde la imprenta oficial del gobierno - Kris Neville: muy logrado relato acerca de una distopía en la cual los niños son educados mediante el terror. Termina siendo una especie de parábola que sirve al autor para señalar los errores más importantes de la educación que solemos brindar los padres en esta era consumista.

8) La región de los grandes caballos - R. A. Lafferty: difícilmente Lafferty escriba algo aburrido, y aquí vuelve a demostrar la veracidad de esta afirmación. Una imaginativa explicación que sitúa las coordenadas del suelo dónde nacieron los gitanos, y que termina con una broma hacia los pobladores de Los Ángeles.

9) El reconocimiento - J.G. Ballard: lo menos logrado de Ballard es muy bueno, y esta parábola sobre la libertad y la intolerancia es de lo más logrado de su obra, así que disfruten de este espeluznante circo emergido de sus climas opresivos y oníricos.

10) Judas - John Brunner: Muy buen cuento del maestro Brunner, como para que Asimov hubiera aprendido algo, je. De la línea "hereje", a la que muchos relatos de la antología suscriben, considero que es el mejor.

11) Prueba para la destrucción - Keith Laumer: una historia sobre lo terrible que sería poseer un poder total; sobre la corrupción que tal poder conllevaría, de forma inherente; y sobre cómo hasta el hombre más ecuánime sería inevitablemente envilecido por él. De todos modos, nada del otro mundo.

12) Ángeles del carcinoma, Norman Spinrad: ¡Maravilloso! De lo mejor de las visiones conjuradas por don Harlan. Devastador y henchido de imágenes impactantes.

13) Auto-da-fe - Roger Zelazny: Zelazny es otro autor que me puede, y cualquier cosa que escriba termina gustándome, o me rompe la cabeza. Esta historia se sitúa en el punto medio entre ambas valoraciones. Recuerda a "Coche diabólico", también de su misma factura. (Stephen King: ¿no te habrás "inspirado" en la obsesión de Zelazny por los "automóviles conscientes" para tu "Christine"?)

14) Por siempre y Gomorra - Samuel Delany: este autor es otro de los cuales no sé si esperar un bodrio como "En Çiron vuelan", o una maravilla como "La intersección de Einstein" o "Babel 17". Afortunadamente este relato está entre las maravillas. ¡Un real broche de oro para cerrar el desfile devisiones peligrosas!

Mi top ten:
  1. Jinetes del salario púrpura, Philip José Farmer
  2. Por siempre y Gomorra, Samuel Delany
  3. El merodeador en la ciudad al borde del mundo, Harlan Ellison
  4. La fe de nuestros padres, Philip K. Dick
  5. Ángeles del carcinoma, Norman Spinrad
  6. Si todos los hombres fueran hermanos, ¿dejarías que alguno se casara con tu hermana?, Theodore Sturgeon
  7. La raza feliz, John T. Sladek
  8. Moscas, Robert Silverberg
  9. Auto-da-fe, Roger Zelazny
  10. Encuentro con un rústico, Jonathan Brand
Para terminar con esta extensa y latosa reseña, sólo diré que los comentarios de Ellison en los prólogos de los relatos y en las introducciones a cada uno de los tomos, no sólo están plagados de interminables digresiones, sino también de chismes y comentarios mordaces que, por momentos, hacen pensar en que estamos frente a una especie de Jorge Rial o Lucho Avilés de la CF anglo.
(Y que me perdone don Harlan, pero es que a veces su amarillismo chorrea... "Estrategia de venta", que le dicen.)
De todos modos, Visiones peligrosas es, tal vez, la mejor antología del género que se ha realizado al día de hoy.

Slds!!!!

martes, 2 de junio de 2009

Ceder la batuta

Durante tres meses no he escrito nada en este diario personal y público.

Tres meses es mucho tiempo: una era, cientos de eones, si se quiere. Depende del punto de vista. Todo es cuestión de perspectiva, de la conciencia que se quiera tener de la magnitud temporal. En algún momento de la historia diseccionamos a Cronos. Inventamos así la cronología y los relojes se transformaron en nuestro grilletes. Haber fragmentado el tiempo nos hace sentir o parecer cuerdos. Nos otorga una falsa sensación de control sobre el devenir. ¡Tonta ilusión! El tiempo -no importa si se trata de un milenio o un segundo- te devora. Es aplastante.

En tres meses un universo de telaraña anidó en una de las esquinas del cielorraso de mi living, sus enrevesadas y tenues redes abiertas a la existencia. En estos noventa días, miles de ideas casi lograron nacer en mi cabeza. Pero sólo algunas vieron la luz. Durante estas nueve mil ciento sesenta horas, incontables armónicos -todos ellos inadvertidos por mis sordos sentidos rehogados en la rutina- danzaron sobre las cuerdas de mis guitarras.

(Hay más música en ellas cuando no las toco; cuando esperan en la duermevela del placard, resonando con las vibraciones que, desde el asfalto, suben por los cimientos del edificio; cuando la humedad y el frío tardío de este otoño cosquillean sobre su cuerpo de madera. Al tomarlas descubro que la música que yo creo estar haciendo, en realidad, nació antes, una gestación de silencios acumulados. Tal vez el instrumento interpreta al músico, buscando fijar dentro de su testaruda mente y en su músculos torpes los ideales esquemas musicales que entrevió en la oscuridad.)

(La cuidad es un instrumento cuya música ficta nos matará si no aprendemos a dominar sus sonidos cacofónicos. Todo parece indicar que un desconcertante concierto de aniquilación sacudirá al planeta en algún momento, a menos que aprendamos a interpretar con maestría las cuerdas de la vida. No queda mucho margen para seguir desafinando.)

Tres meses son mucho tiempo. En este lapso empecé el ciclo lectivo en el Colegio Secundario Presencia Villa devoto (ahora dicto los talleres de Convivencia y Expresión musical: lidiar con los chicos es agotador y esperanzador a la vez.)

El pasado 26 de mayo, mi hija Micaela cumplió ocho años... (El tiempo te devora.) Y le regalamos una guitarra criolla de estudio. Muy oronda, se sienta con su guitarrita rosa, plagada de imágenes de Hello Kitty, apoyada en el regazo -¡a lo Jeff Healey!- y comienza a canalizar la salvaje marejada de disonancias que se baten a duelo en este mundo. Lo hace con inocencia y con ciencia, con la ingenuidad de alguien que lo sabe todo.

(La intuición de los niños se ampara en su sencillo mundo. Ellos pueden ser los mesías que necesitamos.)

Si vieran el brillo en sus ojos cuando toca... Se convencerían de que esta sinfonía puede tener final feliz.

(¿Qué esperamos para ceder la batuta?)



lunes, 1 de junio de 2009

Estar en movimiento

Sabía que esto iba a pasar.

Hace exactamente 90 días que no hago una nueva entrada en mi blog.

Pero hoy retomo la sagrada tarea del Perito de la Bitácora, y le doy trabajo a mis riborecs. Y lo hago comentando las novedades de mi periplo como escritor de CF.

En primer lugar, el escritor Salvador Arnau me ha invitado a participar de su Frankenstein desencadenado, el blog Bohemia Erase..., una especie de miscelánea titánica donde publica una horda multitudinaria de personas. Confieso que entrar allí me ha dado un pelín de pánico... Pero de todos modos colgué algo en el blog: "Adelantado", el primer poema de la serie que conformará el Poemario de Tünngrel, con el cual vengo amenazando desde hace mucho... Pero no teman, porque lo tengo bastante abandonado, como es mi (mala) costumbre.

Por otro lado, he tenido el gratísimo honor ("gratísimo" suena a algo de índole culinaria, como "gratinado", ¿no? ¡Gratissimo!) de ser entrevistado por M.C. Carper para el portal Forjadores. net. Lindo, lindo. Sólo que hablé mucho. Pero bueno, eso es un defecto que algunos halagan, y una virtud que otros critican. No se puede vivir agradando a todo el mundo. Aquí pueden leer la entrevista.

Ahora bien, algo que me entusiasmó más de la cuenta es que el sitio Literatura Prospectiva (un portal que se las trae: si quieren saber qué pasa -y qué pasará- en la CF y en la literatura del género fantástico en español, no pueden dejar de visitarlo, mínimamente, una vez por semana) me publicaron un artículo: "Signos de madurez: forjando el futuro de la CF hispanoparlante". ¡Me acaban de estrenar como articulista!

Y como para coronar todo esto con una frutillita, el mismo artículo y mi relato "Dreamtheatre" aparecieron en el n° 2 de la revista Próxima, candidata -según mi criterio-, a transformarse en la mejor revista de CF en papel entre las que se publican en Argentina. (¡¡Felicitaciones, Laura!!)



Y en el Encuentro Porticano celebrado el día 31 de mayo, en la confiteria Pertutti, en Pueyrredón y Córdoba, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Teresa Pilar Mira de Echeverría y yo pudimos firmar ejemplares del flamante número. He aquí una imagen de tan magno evento:




De izquierda a derecha y de arriba abajo: Yo (el burro por delante), Teresa Pilar Mira (la Le Guin argentina); su esposo: el vasco a muerte Guillermo Echeverría; Pablo... (¿? Lindo momento para descubrir que no sé su apellido...); Gustavo Campanelli (el jovial GeDeCe); Gustavo Villada (cordobés de pura cepa); Laura Ponce (¿qué puedo decir?) y Matt Shield (el genial creador del alien Federico.)


¡Así que puedo afirmar que sigo en movimiento, lo cual ya es mucho decir! No voy a parar de escribir, me repito cada día. Aunque cueste, y a pesar de que, por momentos, no crea en lo que hago. No voy a parar.

lunes, 2 de marzo de 2009

Poemario de Tünngrel

Bueno, la gente de miNatura (Ricardo Acevedo y compañía) hablaba en serio cuando prometía que el número especial de la revista, dedicado a mostrar los poemas ganadores del I Certamen Internacional de Poesía Fantástica, estaría on-line prontamente.

Pinchando en la portada, podrán acceder a esta edición de miNatura que está de rechupete.



De todos modos, aquí les dejo mi poema pa' que lo disfruten. Hay que decir que esta poesía es de las primeras del Poemario de Tünngrel, la colección de poesía de CF en la que estoy trabajando, sobre la que pueden leer algo más en la anterior entrada de esta etiqueta. Toda la idea surgió gracias a una de las consignas del taller literario virtual Forjadores, impulsada por la escritora Paula Salmoiraghi. ¡Gracias a Paula y a todos los Forjadores que enriquecieron el poema con sus sugerencias!



La sirena y los pájaros muertos

Caímos como granizo sobre olas de mercurio.
Como grandes pájaros muertos.
Burbujas de un paraíso ya corroído, tan espurio,
fueron nuestro único puerto.

Blindajes ciegos nos arrancaron las alas inútiles.
La deshonra vistió los cuerpos.
Metales fieros preservaron nuestras vidas fútiles.
Pero somos pájaros muertos.

Y las lágrimas que lloramos
se diluyeron en el océano.

Nos deslizamos a través de las corrientes ácidas.
Vimos jardines submarinos,
que conjuraron el pesar con sensaciones plácidas.
Huertos feraces y ambarinos.

Y allí descubrimos a la niña de feroz belleza,
con su faz de rasgo taurino,
trenzando con madreperla sus rojas guedejas.
Nos mostró su mundo marino.

Y las penas que ahuyentamos
se anegaron en el océano.

Muchacha de labios carnosos y senos de yodo
que seguimos hasta la playa.
Lloró con angustia al vernos vestidos de plomo,
y desgarró su nacarada malla.

Bajo los soles moribundos y las nubes desfasadas,
su cuerpo de exquisita talla
descolló con la inocencia de la piel nunca besada.
Ella abrió su virginal agalla.

Y los flujos que derramamos
confluyeron en su océano.

La alborada descubrió la huella orgiástica en la arena,
iluminando los cuerpos expuestos.
¡El blindaje amaneció tan lejos de nuestra tez morena
que nos hirieron los rayos funestos!

Y entonces celebró la mujer de facciones de toro
la conservación de sus huertos.
Su pelo cano, sus pechos resecos, rieron sin decoro
de los grandes pájaros muertos.

Y las alas que ofrendamos
revolotearon en el océano.

domingo, 1 de marzo de 2009

"La sirena y los pájaros muertos" y otras novedades que alegran

¡Más novedades respecto de mi incipiente carrera de escritor!

En primer lugar, les comento que se han publicado un par de cuentos cortos de mi autoría en el n° 2 de la revista virtual Papirando, una iniciativa de Pablo Lorenzo, escritor y editor de Río Gallegos, bien al sur de nuestra bella Patagonia. Se trata de un especial sobre Ciencia Ficción.


Uno de estos relatos es "Mandato", el cual ya apareció en Necronomicón n° 17 y en miNatura n°74, un cuentito que me quedó bastante redondo, creo. El otro es "El hombre que contempló el Armagedón", un cuento que aparece editado en castellano por primera vez, puesto que originalmente fue publicado en el año 2006, en el fanzine francés Présences d'Esprits n°46, del cual el escritor Georges Bormand es colaborador.



¡Es toda una experiencia ver el trabajo de uno de escrito en otro idioma! (Aunque no sé nada de francés...) Recuerdo que esa semana de marzo de 2006 fue especialmente abrumadora: no sólo me llegó por correo la revista francesa, sino que también Claudio Landete me envió desde España la antología Historia alternativa, en la cual apareció mi relato "Reunión de Consorcio", ganador de la Segunda Mención de Honor del Premio Andrómeda 2005.



Y, como si fuera poco, Editorial Dunken lanzó su antología Los rostros y las tramas también durante esa semana. En ella se encuentra mi microrrelato "La caverna"


Estas tres ediciones fueron mis primeras publicaciones "en papel".

Pero ahora, ¡la verdadera satisfaccion de este día!: hace unas siete horas que me he enterado de que mi poema "La sirena y los pájaros muertos" ha resultado finalista del I Certamen Internacional de Poesía Fantástica miNatura 2009, concurso lanzado por la publicación homónima, dirigida por el escritor cubano Ricardo Acevedo. Pueden leer el acta del jurado aquí.

Este poema forma parte de una colección que está en construcción y se llama (al menos por ahora) Poemario de Tünngrel. Tünngrel es un mundo cubierto por vastos océanos. Unos melancólicos seres alados -los Irths-, se enfrentan a sus aguas (letales para ellos) y a las criaturas que las habitan a fin de conquistar el planeta y hacerse con un nuevo hogar. El poemario reúne una serie de versos y coplas que recuerdan la epopeya de los Irths.

(Todo muy lindo, pero sólo tengo dos poemas. Por ahora.)

Como sea, ¡¡ESTOY MUY FELIZ por este reconocimiento!!

viernes, 27 de febrero de 2009

Berretas

Son las dos de la madrugada. Mientras escucho el disco Drama, del grupo Yes, abro un forward, (sabiendo de antemano que me arrepentiré), uno de esos insoportables mails en cadena. Me encuentro con una historia pobremente narrada y mal escrita: una ficción acerca de cómo se extendería una epidemia de algún insólito tipo de gripe que arrasa al mundo entero; un farragoso culebrón escrito en segunda persona que se resuelve cuando entregas a tu hijo de cuatro años para que le quiten toda su sangre a fin de sintetizar un antídoto (previa decodificación del ADN del virus), y así salvar al mundo entero.

Luego, durante el sepelio de tu hijo, ahora un mártir, te preguntas por qué muchas personas, en lugar de honrar a quien los salvó, prefieren ir a ver el fútbol.

La maníquea analogía es evidente: Cristo murio por todos nosotros, y sin embargo le damos la espalda. El maldito FW termina con una serie de interrogantes acusadores: que por qué no me animaré a enviar ese mail a todos mis contactos, temiendo, seguramente, la descalificación de mis ciberamigos no cristianos; que por qué es tan corriente la utilización de Internet para mostrar pornografía y no para discutir abiertamente sobre la vida y obra de Jesucristo; y que sé yo cuántas preguntas "meteculpas" más escupe el texto.

Pienso que la mayoría de los cristianos (de cualquier denominación protestante y de cualquier tipo de catolicismo) conformamos un grupo social de cuarta. Mea culpa. Somos berretas. Lo corroboro al leer este FW y descubrir que no hemos cambiado mucho desde que matábamos a los indios que no querían renunciar a sus dioses a cambio de la Cruz. Sí, somos de cuarta. También ignorantes, rígidos, obtusos, más papistas que el papa. Peleadores, discutidores compulsivos, inquisidores por naturaleza, místicos y para nada interesantes. Pretendemos compartir nuestra fe acusando, solapadamente o sin sutileza alguna, echando mano de la culpa y la manipulación. Asustando y condenando. Y olvidamos que para tirar la piedra tenemos que estar libres de pecado. Me averguënzo. Nos merecemos todo lo que los "inconversos" opinan de nosotros: nos lo hemos ganado con creces.

Que la gente decida cuál es su fe como mejor pueda, sin presiones ni amenazas: estoy completamente convencido de que hay miles de formas de encontrarse con Dios, todas ellas aprobadas por Él. No quiero "evangelizar" de este modo. No quiero hacer proselitismo. No quiero ser parte de esto. Arrojar piedras no sirve. Ante Dios todos somos como María Magdalena. Todos necesitamos de Él, pero Él, voluntariamente, ha dejado que nosotros decidamos si seguirlo o no (Y, en caso de hacerlo, la forma en que lo busquemos también es nuestra decisión.) Y eso está bien.

Chris Squire y Steve Howe cantan en mis oídos:

Run to the light
Everything is alright
Run through the light of day
You run to the light of night

Borro el mail.
Ahora me siento mejor.

jueves, 12 de febrero de 2009

Últimas publicaciones

He aquí algunos de mis relatos recientemente publicados:

"En el museo de los sueños verdaderos" sigue apareciendo por ahí... Ahora en papel, en la revista-homenaje a las pulp-fiction magazines, dirigida por Héctor Pessina, Ópera galáctica, en el número 8, del mes de diciembre de 2008.



Y aparece con una ilustración que representa un gran honor para mí: ¡una imagen de El halcón milenario! ¡El sueño del pibe!



También tenemos la publicación en papel de "La trama de la canción crepuscular", el primero de los relatos que he escrito de la serie de Madretierra, universo al cual también pertenecen "Misión diplomática" (publicado en Axxon 192, pueden leerlo pinchando aquí), y "Pico de rating", publicado en Alfa Eridiani n° 9 (el cual pueden bajar desde aquí.) Esta vez se trata del primer número de la novedosa revista Sensación!, que también remite a la época del pulp. Un enorme placer aparecer en las primicias de este proyecto de mi gran amiga Laura Ponce.



En tercer lugar, les presento a "El cerrojo del mundo está en Butteler", relato publicado en NM n° 11, la revista digital de Santiago Oviedo, el cual pueden leer aquí. Este cuento fue publicado originalmente en el blog de la lista de correo Pórtico CF, y fue distinguido como "Cuento más elaborado" en el Primer Concurso Porticano de Cuento y Poesía.



Por último, pueden leer "La voz de Quaremyr" en NGC 3660, la maravillosa publicación digital de Pily B. Este relato es un tanto extraño y está hecho "a cuatro manos" con Laura Ponce. El universo de Luzur, con las colonias enfrentadas de Bahía Buenaventura y Wumstrillia está bien bueno, y ambos jugamos con varias ideas para seguir escribiendo sobre este mundo. Hasta heroina tenemos: se llama Melisandra y... (Si, sé que no puedo decir más, ya me callo, Lau, je.) El problema es que yo soy un flojo que no me pongo a escribir mis partes. Mi colega mete quinta a fondo, es un surtidor de ideas y escribe sin parar, mientras que cuando me toca a mí, ella tiene que esperar a que me organice, o a que me desbloquee, o, simplemente, a que me decida a escupir lo que sigue en la historia sin ponerme a pensar si vale la pena o no. También tenemos por ahí otro relato a medio hacer, (siempre por culpa mía...) el cual acontece en... No, mejor no les adelanto nada.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Chamanes

Cada día me convenzo más de la veracidad de una idea que se me ha pegado como rémora: los escritores somos seres egoístas porque deseamos controlar el poder -liberador y tiránico a la vez- de las palabras; anhelamos conocer su mecanismo secreto, desmantelar la ingeniería del símbolo, al punto de querer aprovechar todos los recursos que éste esconde, desde la sonoridad que lo recubre como una cáscara, hasta su terrible y medular capacidad de percutir en las emociones de los otros, los lectores, esos seres desvalidos que sólo pueden dejarse hipnotizar bajo el influjo mágico del sortilegio que nosotros, demiurgos fugados de todos los paraísos posibles, componemos con tan malvada premeditación, como chamanes diabólicos, captando la atención de nuestras víctimas sentadas en torno del fuego, en ese microcosmos dónde las llamas centrales de la creación y nuestro rostro encendido y parlanchín son los únicos luceros en la noche.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Más que pasajeros en el barco de la musicalidad

Angling feelings, de la banda Kaipa, es el disco que escogí comentar en esta ocasión.





A modo de introducción: Kaipa (originalmente llamada Ura Kaipa) es la banda por excelencia del rock progresivo sueco. Formados definitivamente en 1973, logran su primera grabación en el '75: Kaipa, ópera prima en la cual abunda la mixtura entre melodías folcloricas suecas, algo de jazz y la complejidad orquestal de la música clásica. Con diez álbumes de estudio y una compilación, esta gran banda, fundada y liderada por el tecladista Hans Lundin, ha sido el modelo a seguir para muchas (por no decir todas) las bandas del reciente rock progresivo europeo.

Los tracks de Angling feelings:

  1. Angling Feelings

  2. The Glorious Silence Within

  3. The Fleeting Existence Of Time

  4. Pulsation

  5. Liquid Holes In The Sky

  6. Solitary Pathway

  7. Broken Chords

  8. Path Of Humbleness

  9. Where's The Captain?

  10. This Ship Of Life

Sello: Inside Out - Año: 2007

Vamos al grano: éste es un discazo. Así nomás, sin vueltas. Son varios los elementos que se conjugan para hacer tal afirmación.

En primer lugar, los suecos son muy originales, Bajo la batuta de Lundin, los kaipanos presentan un enorme abaníco de texturas sonoras, una soberbia riqueza rítmica, profundidad lírica, belleza melódica y armonizaciones sorprendentes; todo ello combinado de forma única. Nada en este disco remite a los referentes del género, como Yes; Emerson, Lake & Palmer; Génesis o Gentle Giant. Sus maneras de conducir la canción sobre los rieles armónicos son consistentes, inapelables y -repito- muy originales. Al escuchar "The fleeting existence of time", "Liquid holes in the sky", o "Pulsation", uno no puede dejar de sorprenderse, pero a la vez uno se da cuenta de que cada resolución armónica es la mejor opción; que cada solo, arreglo y fraseo melódico son los indicados. ¡Todo suena como debe sonar! Y como si la gran puntería armónica y el buen gusto de la banda no alcanzaran, se hace notoria la originalidad de su sonido. Es imperioso reconocerlo. (Lo digo por tercera vez, por si no queda claro...)

En segundo lugar, tocan y cantan como los dioses. Casi al punto de provocar la envidia instantánea. Son prolijos, pero sin perder garra; meticulosos pero frescos, veloces pero musicales. Si se analiza su música en el espectro de frecuencias (de hecho, lo hice en el Wabelab) se ve claramente que no dejan huecos en ninguna parte: los armónicos de la banda están equilibrados en todo el espectro. Las guitarras de Per Nilsson y los teclados de Lundin se cortejan mutuamente, entrelazándose maravillosamente, mientras el bajo de Jonas Reingold (soberbio bajista que también toca en The Tangent, The Flower Kings, y más agrupaciones...) se acopla a la batería de Morgan Ägren, conformando un demoledor binomio rítimico. Sorprende el sonido tipo piccolo del snare, poco usual en la música progresiva, y más frecuente en la fusión. Sin embargo no queda para nada fuera de lugar al combinarse con la sólida formación jazzística de Reingold. En cuanto a las guitarras, es necesario aclarar que éste es el primer disco de Kaipa sin Roine Stolt, guitarrista original del grupo, quien abandona la hueste de Lundin al finalizar su anterior trabajo: Mindrevolutions, para dedicarse de lleno a The Flower Kings, su propio proyecto, muy prolífico y prestigioso, por cierto. Las guitarras de Nilsson son muy diferentes al estilo vintage de Stolt (que usa guitarras Gibson Les Paul y Fender Telecaster Thinline, entre otras.) El nuevo violero de Kaipa tiene un pulcro y rotundo sonido jazz rock, que recuerda a Allan Holdsworth, o a Frank Gambale. De hecho, usa una guitarra Ibanez. Lo más destacable en el trabajo de Nilsson para este disco: el magistral solo con lungo delay de "The glorious silence within", los riffs de "Solitary Pathway" y el solo de "Broken chords". Hay que reconocer que prescindir de la labor compositiva de Stolt y su sonido característico no ha perjudicado en nada a Kaipa.

Un capítulo aparte se merecen las voces. Patrik Lündstrom y Aleena Gibson son los vocalistas. Primero las damas, por lo cual comenzaré diciendo que... ¡Aleena tiene una voz increíble! Su trabajo en "The fleeting existence of time" es conmovedor. Lündstrom, líder de Ritual, un proyecto propio, tampoco se queda atrás. Hay que realzar su interpretación rabiosa de "Where's the captain?", donde se deja ver que la similitud entre Lündstrom y el vocalista de Manic Street Preachers, James Dean Bradfield, es sorprendente.

Por último, la lírica de este último trabajo de Kaipa es muy bella y poética, llena de imágenes surrealistas. Uno no puede evitar emocionarse al meditar en las palabras finales de "This ship of life": Solamente somos pasajeros en este barco de la vida que navega solo...

Sin embargo no podemos dejar de afirmar que los miembros del sexteto sueco no son pasajeros en el barco de la musicalidad, sino que lo capitanean con destreza, lo cual queda bien demostrado en Angling feelings, un disco muy, pero muy recomendable. Para dejarse mecer por las olas del placer y del asombro...

Banda de sonido para película imaginaria

Aquí está el soundtrack de una peli imaginaria de CF, proyecto que urdí para una iniciativa de Pily B. "Hacia el corazón de la galaxia" fue algo que quise hacer desde siempre. Y aún no estoy satisfecho... Supongo que tendré que hacer finalmente una banda de sonido para algún film auténtico, si quiero sacarme las ganas realmente.

La cuestión es que esta idea volvió a dispararse cuando Pily B., editora del excelente e-zine NGC 3660 (donde pueden hallar varios cuentos míos), convocó a quienes se atrevieran e enviar creaciones en distintos formatos (relatos, ilustraciones, comics y música) para conformar la edición de un CD que fue obsequiado a los concurrentes de la HispaCon de 2008: la IndalCon, realizada en Almería, España.

El proyecto se completó cuando invité a la escritora Laura Ponce y al ilustrador M. C. Carper (grandes y talentosos amigos) para que hicieran, respectivamente, la reseña del film y su afiche publicitario. Les estoy muy agradecido. Vayan también mis agradecimientos a Charly Petrucci, quien grabó y mezcló; a Brenda Fernández, quién le puso una encantadora voz al personaje de Pilar Barell, y a Sergio Sidoruk, quien masterizó el track.

La verdad, lo pasé en grande componiendo, arreglando y grabando este tema. Usé mi Fender Stratocaster Lonestar para hacer el riff que machaca todo el tiempo y para el solo final de slide, la guitarra acústica de mi esposa (una Washburn Festival) para el rasgueo funky de las estrofas y una buena cantidad de programas y samples, como el Stylus para las baterías y loops, el Trilogy para los bajos y el Miroslav Philarmonik para el ensamble de orquesta. Como curiosidad, les cuento que el loop percusivo que se escucha casi desde el comienzo está hecho con lo que tuve a mano en el estudio de Charly Petrucci: un dispenser de agua, una cajita de plástico, monedas, y una tapa de metal. La voz "robotica" del comienzo no es otra cosa que las voces grabadas por Brenda en reverse más algún efecto tipo RingModulator (no hay mensajes satánicos, tranquilos.) Agregar los efectos de sonido fue muy divertido: los rayos lásers, las explosiones, el ruido de los motores de las naves... Y escribir y grabar los fragmentos de diálogo de la peli junto a Brenda también fue muy entretenido.

Aquí tienen la reseña de Laura Ponce, el soundtrack y el afiche de M. C. Carper. Que lo disfruten!!!!


Muy pocas veces sucede, en esta época de remakes, que la nueva versión de una película icónica llegue a superar a la original. Pero ése es el caso de Hacia el Corazón de la Galaxia, de Jonathan King.

Este realizador neozelandés, que saltó a la fama con su ópera prima Terror en la Granja, no se enfrentaba a un desafío menor. La versión original (To the heart of the galaxy, 1978) —esa maravilla del cine de bajo presupuesto— es una película de culto con miles de fanáticos en todo el mundo. Ha dejado una huella imborrable en la mente de generaciones de espectadores debido a las grandes actuaciones de sus protagonistas y al entonces novedoso tratamiento de la imagen por el que se la considera pionera hoy en día. Pocos confiaban en que un recién llegado pudiera conducir a buen puerto el megaproyecto que ya habían abandonado James Cameron y Ridley Scott. Sin embargo, King nos sorprende con un trabajo sagaz, económico en lo narrativo, shockeante y lleno de suspenso.

Por su ritmo narrativo y la crudeza de algunas imágenes, nos recuerda a Quentin Tarantino, Takeshi Kitano, Timur Bekmambetov o al argentino Gabriel Grieco.

Por la cantidad de estrellas interpretando pequeños papeles (Scarlett Johansson, Arnold Schwarzenegger, Halle Berry, Chow Yun-Fat, Johnny Depp, Sting) nos recuerda a Robert Altman.

Pero lo cierto es que King se parece sólo a sí mismo.

En esta película pone de manifiesto un estilo nuevo y personalísimo. Conduce a los actores, crea los escenarios y trabaja en la edición siguiendo una visión sin fisuras, y la contundencia del producto final es prueba de ello.

El argumento no se aparta mucho del original: Pilar Barell (Salma Hayek) es capitana de una nave. Comanda a las fuerzas de choque del planeta Zoe (un mundo terraformado por humanos en Nubius, sistema planetario ubicado en uno de los espirales de la galaxia NGC 3660). Zoe está en guerra con Ravella, mundo fronterizo del sistema Deladrier. En medio de un tenso alto al fuego, Pilar recibe una orden del Jefe del Estado Mayor (Morgan Freeman): deberá conducir su nave hacia el corazón de la galaxia, en busca del origen de una transmisión de procedencia desconocida (alienígena, obviamente) que parece venir, ni más ni menos, del mismísimo agujero negro que es el centro galáctico. Para eso, es enviado a su nave el capitán Derek Jared (Tom Cruise), antiguo novio de Pilar. Apenas uno ve la primera mirada que cruzan esos dos, sabe que no todo está dicho entre ellos. Entre nostalgia, nuevos roces y lo perentorio de la misión secreta y potencialmente suicida, se enciende nuevamente la pasión, o algo así. Por supuesto los ravellianos, que también captaron la señal, no van a quedarse de brazos cruzados: envían una nave para que los siga y saque provecho del descubrimiento. El capitán ravelliano Marcuss Lane (Kennet Branagh) es un villano como pocos —por momento recuerda al memorable Jean-Baptiste Emanuel Zorg— y no escatimará esfuerzos por hacerse del hallazgo que podría cambiarlo todo, hasta el desenlace de la guerra misma.

Parece la misma historia. Sin embargo, de algún modo, está contada de otra forma. Hay una grandiosidad épica que deja sin palabras. Una profundidad nueva en los personajes. Un deseo de abarcar un universo mayor, la galaxia anaranjada en todo su esplendor.

Los efectos especiales (a cargo de Weta, la compañía de Peter Jackson, bajo la dirección de MC Carper) pueden parecer algo excesivos y por momentos parecen ir en desmedro de la película, pero hay que tener en cuenta cierto aspecto satírico en la mirada de King.

Así supo reconocerlo la crítica internacional y ya se está hablando de varias nominaciones al Oscar. No sólo en rubros técnicos (Efectos Especiales, Montaje, etc), no sólo por Vestuario, Dirección de Arte o Música Original, sino también en los rubros principales: Mejor Película, Dirección, Roles Principales y Secundarios.

Hacia el Corazón de la Galaxia, amenaza con convertirse en el Titánic de esta década.
Es el estreno más esperado del año, seguramente romperá records de taquilla, y es lo menos que merece.

Se trata de una gran película. Con ella, King renueva mi fe en las nuevas producciones.

Le desearía suerte, pero no creo que la necesite. Este film está destinado a ser un rotundo éxito y —me atrevería a decir—, tal como supieron hacerlo Star Wars o Terminator o Matrix, marcará un antes y un después en el cine de Ciencia Ficción.

¿Dónde estará usted cuando se estrene Hacia el Corazón de la Galaxia?

Laura Ponce, Buenos Aires, agosto 2008.


Néstor Darío Figueiras - Hacia el corazón de la galaxia

Créditos:
Voz de Pilar Barell: Brenda Fernández
Voz de Derek Jared y Marcuss Lane: Darío Figueiras
Slide guitar, guitarra eléctrica, guitarra acústica, teclados, percusión, samples y sikus: Darío Figueiras
Grabado y mezclado por Charly Petrucci y Darío Figueiras
Masterizado por Sergio Sidoruk




domingo, 4 de enero de 2009

Lecturas del año pasado

He aquí la lista de mis lecturas hasta el 31 de dicembre pasado:

Fábulas invernales - Carlos Gardini: ¡Maravilla de maravillas! Muy recomendable. Gardini es célebre por su grandiosa imaginación, que activa a la hora de crear extraños universos de infalible entramado. Hay de todo: una raza de hábitos vampíricos (los aljarlacs, considerados como libros vivientes, puesto que llevan la historia de su vida escrita en la piel, a modo de profecía); otros libros que viajan en el tiempo (esta vez de letras impresas sobre papel); fantásticos seres surgidos de la probeta y la religión (como la Virginátrix y el Pentácrata); el exilio de Jonás Angélico, el protagonista, cuyo periplo termina siendo una insólita clase de viaje inciático; museos que recogen sus muestras recorriendo las edades; amor y desamor... Y las fábulas, que eslabonan cada elemento con maestría, con armonía, creando un libro sin igual. Qué placer sentí al poder decirle en la cara a Carlos cuán terrible y hermosa me resultó la lectura de su novela.

La naranja mecánica - Anthony Burgess: Un clásico, una de las tres grandes distopías británicas. (Las las otras dos son Un mundo feliz, de Huxley; y 1984, de Orwell.) ¿Qué decir? Tal vez que uno envidia secretamente a tipos que escriben así. Joroschó libro!!! Completé la dosis de velocet que supone la relectura esta obra maestra videando la peli de Kubrick: otra maravilla.

Cuerpodivino - Theodore Sturgeon: mi amiga y escritora (¡muy buena escritora!) Teresa Pilar Mira asegura que Godbody es un ejemplo de literatura mística moderna. Estoy muy de acuerdo. Cuando me enteré de que al buen Ted tal portento le llevó más de 17 años de reescritura, pensé que debía tratarse de algo fuera de serie. Y no me equivoqué. La novela fue publicada despues de su muerte, y es, sin duda, es mucho más que un simple buen libro: es una historia tan verdaderamente humana que considero que uno no puede quedar impasible luego de leerla. Nota para los mal o fragmentariamente informados acerca de esta novela: no se trata de mero erotismo, aunque tenga erotismo, un erotismo real, crudo, dulce, que ahonda en lo esencial de las relaciones humanas. Tampoco se trata de religión, sino de espiritualidad y redención del alma.

El mundo interior - Robert Silverberg: Me he quedado muy impresionado con esta novela de Roberto Monteargento. Me pareció superior a Alas nocturnas, y a Sadrac en el horno. Un tipico libro de la new wave, con una variante interesante sobre la evolución del sexo extramarital, que, estipulado bajo cierta etiqueta, sirve como herramienta estabilizadora de una sociedad hacinada en las imponentes Monurbs, torres de tres kilómetros de altura. La mayoría de sus personajes son seres vacíos, fieles a cierta tendencia silverbergeriana, con sus máscaras de alegría a punto, pero tristes en verdad. Una gran distopía.

Job: una comedia de justicia - Robert A. Heinlein: Desopilante!!!! Cuando lo lean, verán que recuerda, en algún aspecto, al relato largo de Jack Vance, Rumfuddle, pero no les diré por qué. Perdería la gracia. Lo mejor de esta comedia: su estilo ácido y los personajes. Sobre todo Alec/Alex: un ministro protestante, especializado en finanzas eclesiásticas (el "tesorero"), proveniente de un universo paralelo donde la religión impregnó casi todo, hasta la forma de gobierno; un tipo muy pacato, pero que al ser trasladado repentinamente hacia otro universo, en contra de su voluntad y accidentalmente, descubre que sus convicciones religiosas victorianas, legalistas y fariseas se desvanecen como nada al ver que en ese mundo las mujeres no son nada pacatas. Ahí aparece Margrethe, la concubina de Alec, una belleza de la que uno se termina enamorando. Y también están Katie (que resulta ser Rahab, la prostituta que salvó a los espías de Jericó, ni más ni menos); y Sybil/Egret, la diablesa quinceañera; y la Hermana Pat (antes monja, ahora prostituta y botones de un hotel cinco estrellas en el averno, je.) Me gustaría saber qué piensan de Heinlein las feministas que hayan leído esta novela: todos los personajes femeninos son portentos sexuales, mujeres hipercomplacientes con sus parejas, pragmáticas, hacendosas... Aunque también muy inteligentes. Pero eso es lo de menos. La novela propone una visión corrosiva de la tradición judeo-cristiana, muy cómica, y a la vez hace reflexionar mucho sobre muchas cuestiones. Es obvio que Heinlein sufrió en carne propia el victorianismo de la doctrina anglicana o pentecostal más recalcitrante... (¿Parientes, tal vez, que le arruinaron la vida? Vaya uno a saber...) O debió investigar mucho. Pero dudo que sólo sea eso. El libro está lleno de guiños que sólo son comprensibles para gente que sabe lo dura e hipócrita que es la ortodoxia religiosa, y que, como en mi caso, se ha sacudido la mugre que deja para sólo vivir un experiencia espiritual de fe. ¡Este libro me ha hecho reir muchísimo, a carcajadas! (Pueden leer una reseña más completa de la novela aquí.)

Elric de Melniboné - Michael Moorcock: me dafraudó, y mucho. Prefiero a M.M. escribiendo CF, novelas como El programa final. He leído este primer libro de la saga del Emperador Albino, y lo que me ha disgustado es que está lleno, atiborrado, de lugares comunes. Confieso que no soy un avezado lector de fantasía. Pero me aburrió sobremanera.

La sombra del torturador - Gene Wolfe: G.W. es un autor que me gusta mucho, a pesar de que es muy trabajoso de leer. Sin embargo este libro no me satisfizo del todo. Me ha impresionado mucho más La quinta cabeza del cerbero. Los personajes de La sombra... son increíbles -Severian, el torturador, es un personajazo- pero la historia se me perdió en el algún punto. Convengamos en que éste es el primero de una saga: Los libros del sol nuevo. Tendría que conseguir el resto para ver qué onda, ¿no?

El Aleph - Jorge Luis Borges: Borges era un grande verdad. No me canso de releerlo. Su obra es un punto al que vuelvo una y otra vez. Y siempre me pregunto cómo es que no ganó el Nobel de literatura...

Galaxias como granos de arena - Brian Aldiss: El libro de Aldiss que más me ha gustado hasta hoy (me dicen que A cabeza descalza es el mejor... Debo comprobarlo.) Sobre todo, los primeros dos cuentos, que me parecieron geniales. Al final, la calidad de los relatos decae un poco. Pero vale la pena.

¡Tigre, tigre! - Alfred Bester: ¡Magnífico, aún después de una docena de relecturas...! ¡Salve, Bester!

Empotrados - Ian Watson: Otra relectura. Es uno de mis libros favoritos. Esta última vez pude notar con más atención el gran trabajo de hipótesis política que plantea el autor. Una novela que deja un muy buen sabor.

La última lección - Randy Pausch con Jeffrey Zaslow: Éste es un libro que se encuentra en la sección de "Autosuperación" de las librerías. Lo cierto es que me interesé en el fenómeno "Randy Pausch" a causa del taller de creatividad que dicto en el Colegio Presencia de Dios Villa Devoto, de nivel secundario. La historia del profesor de Carnegie Mellon, que, padeciendo cáncer terminal, da su última clase magistral, es por cierto muy inspiradora. El libro tiene muchas cosas que valen la pena, pero está alargado con anécdotas, a veces, insufribles. Pueden ver algo de esta clase aqui.

El juego de la rata y el dragón - Cordwainer Smith: Releer a este tipo es una experiencia muy impactante. Sus historias son simples y complejas a la vez. Su ciencia ficción escapó de todo tópico, y el universo que ha creado es uno de los más ricos y sorprendentes. Hay cuentos de ese universo que aún no conozco, y que, la verdad, ardo en deseos de leer, pues la mítica en torno de Linebarger los hace irresistibles. ¡A conseguir las obras completas de C.S.!


Los que no pude terminar, por aburrimiento o desidia:

En caída libre - Lois Mc Master Bujold

Planos Paralelos - Úrsula K. Le Guin

Informe sobre la probabilidad A - Brian Aldiss